Hacer el Camino de Santiago desde Sarria en siete etapas

Santiago de Compostela desde Sarria en 7 días

Hacer el Camino de Santiago desde Sarria en siete etapas representa la oportunidad de conocer innumerables aldeas y gran cantidad de construcciones representativas del arte románico; de recorrer sendas rurales, atravesar bosques, pasarelas turísticas y puentes medievales.

Aquí te contamos acerca de las ventajas de elegir a Sarria como punto de partida, el trayecto que recorrerás cada día hasta llegar a Santiago y cuanto necesitas saber acerca de esta peregrinación en siete etapas.

Llegar a Sarria

Puedes llegar a Sarria en bus, tren, avión e incluso conduciendo.  Ya sea que salgas desde Madrid o de cualquier otro lugar de España, hay múltiples conexiones para llegar a Galicia por tren o por avión. Estas dos son excelentes opciones para trasladarse a este poblado  lucense desde el cual vas a hacer el Camino de Santiago en siete etapas.

En tren tienes la ventaja de poder disfrutar del paisaje; si te decides por un vuelo, casi no te darás cuenta del trayecto y en poco tiempo estarás en Lugo.

Si quieres ir hasta Sarria conduciendo, hay sitios,  tanto públicos como privados, donde puedes aparcar. Lo importante es que dejes tu coche en algún lugar seguro para que no tengas ninguna preocupación mientras haces el Camino.

Sarria cuenta con muchos alojamientos donde puedes dormir el día que llegas: albergues, hostales, pensiones… En ellos podrás contar con todos los servicios. También podrás degustar la excelente gastronomía gallega en los conocidos “menú del peregrino”.

En Sarria hay que probar la ternera, una carne muy valorada en los restaurantes de la zona donde sirven unos chuletones y churrascos típicos de Galicia. También el famoso pulpo a feria es uno de los platos más emblemáticos del lugar.

A solo 3 km puedes visitar la iglesia románica de Santiago de Barbadelo; en el centro del pueblo te espera la iglesia del Salvador con su famosa fuente, y muy cerca de ahí el castillo de Sarria. Otros lugares de interés son la iglesia de Santa Mariña y la Torre da Fortaleza.

Primera etapa: Sarria-Ferreiros (13 kilómetros)

Esta primera etapa no tiene ninguna dificultad; por el contrario, es una caminata de unas tres horas por un paisaje de singular belleza: aldeas típicas de la región con antiquísimas casas de piedra, cursos de agua preciosos que parecen salidos de alguna obra de la literatura, bosques de rotundos castaños y robles.

Pasarás por el famoso mojón del kilómetro 100; de ahí en adelante ya estarás recorriendo la distancia mínima para obtener la Compostela. Uno de los mayores atractivos de esta etapa son las famosas correidoras, como se llaman estas hermosas sendas rurales.

Ferreiros, que se traduce como lugar de herreros, aparece en diversos manuscritos jacobeos como un sitio en el que se fabricaban armaduras, se claveteaban los zapatos y se herraban los caballos de los peregrinos.

Etapa 2. Ferreiros-Portomarín (9 km)

En esta etapa caminarás solo unas 3 horas, por lo que habrá tiempo de sobra para disfrutar de cuanto atraiga tu atención en el camino. Por ejemplo, visitar la iglesia románica de Ferreiros sería una buena forma de empezar la jornada. A la salida del pueblo se encuentra un pequeño cementerio muy antiguo que también vale la pena conocer.

Por una pista asfaltada llegarás a Mirallos, y seguidamente verás la iglesia románica de Santa María, bajada piedra por piedra desde Ferreiros en 1790. Atravesarás los poblados de A Pena y Rozas, y desde ahí caminarás por una senda rural entre robles y pinos. El mojón 95,5 te avisa de la cercanía de Momeitos; seguidamente pasarás por Mercadoiro y Moutrás, donde podrás abastecerte de lo que necesites.

Al dejar atrás a Vilachá estarás en el último tramo de la jornada, que se hace en bajada. Disfruta el puente nuevo sobre el río Miño y la escalera que conduce literalmente hasta el centro de Portomarín, donde contarás con todos los servicios.

Este es un bello pueblo de casas blancas, dominado por la vista de la iglesia de San Nicolás en lo alto. Originalmente Portomarín estaba ubicado más abajo, pero la construcción del embalse de Belesar obligó a trasladar la población a donde hoy se encuentra. La iglesia fue llevada piedra por piedra y vuelta a construir donde está actualmente. Puedes visitar la zona del río donde están los restos del antiguo pueblo, y ver el puente antiguo bajo el nuevo.

Etapa 3. Portomarín-Palas de Rei (24,5 km)

Se sale de Portomarín y, tras atravesar el puente de la carretera, se empieza el ascenso por el monte San Antonio hasta un prado llano. Un poco después se toma un camino paralelo a la carretera, la cual deberás cruzar varias veces. Al pasar por Toxibo podrías ver un elegante hórreo de piedra y madera, y al llegar a Gonzar podrás conocer la iglesia de Santa María.  

Es el momento de salir un poco del Camino y desviarse hasta Castromaior, donde hay dos sitios de interés: una iglesia románica del siglo XII y el castro prerromano más grande e importante de la región. Desde allí podrás retomar el Camino de Santiago, ascendiendo hasta llegar a la aldea Hospital da Cruz. Una carretera angosta te conducirá de ahí al poblado de Ventas de Narón, a cuya salida puedes conocer una pequeña y antigua capilla.

Por el margen de la carretera deberás ascender unos 500 metros hasta el inicio de la Sierra de Lingode, que divide las cuencas del Río Miño y el Ulla. En cómodo descenso llegarás hasta Os Lameiros, con su célebre cruceiro de doble cara que data de 1670 e incorpora varios símbolos cristianos.

Un poco más adelante, en Lingode, puedes pasar a ver el antiguo cementerio de peregrinos y la famosa Casa de Carneiro, que albergó a en el siglo XVI primero a Carlos V y luego a su hijo, Felipe II.

En el camino hasta Airexe está la iglesia de Santiago, de factura neoclásica; pasarás después por Portos, Lestedo y muchas otras pequeñas aldeas de casas de piedra e innumerables historias de peregrinos. En Palas de Rei, donde contarás con todos los servicios, te espera un merecido descanso.

Etapa 4. Palas de Rei-Melide (15 km)

Al salir de Palas de Rei deberás caminar al lado de la carretera, e incluso cruzarla varias veces. El Camino dobla a la derecha para cruzar el río Roxán y de allí seguir hasta San Xulián do Camino por una senda que tiende a embarrarse, cubierta a ratos por losas de piedra. Cerca de esta población pasarás junto a una pequeña iglesia románica del siglo XII.

Una bella corredoira rural te conducirá hasta el río Pambre y de allí hasta Casanova, atravesando un bosque que parece escenario de un cuento de hadas. Unos 3 km más adelante estarás saliendo de la provincia de Lugo para adentrarte en Concello de Melide. Cruzarás los poblados de O Coto y Leboreiro. En este último, vale la pena detenerse en la iglesia románica de Santa María. Dejarás atrás un puente medieval, un parque empresarial y el río Furelos antes de llegar a la parroquia de San Xoán de Furelos, capital del Concello y antesala de Melide.

Ya en Melide tendrás mucho que ver: el Museo da Terra, que funciona en un antiguo hospital de peregrinos, la iglesia y el convento de Sancti Spiritus, la capilla de San Antonio y el edificio del Ayuntamiento. Y por supuesto, antes de un merecido descanso debes probar la exquisita gastronomía del lugar.

Etapa 5. Melide-Arzúa (15 km)

Siguiendo por el camino principal se deja atrás a Melide. Un kilómetro más adelante visita la iglesia de Santa María de Melide, que data del siglo XII; es un templo de una sola nave donde podrás ver la única reja románica de toda Galicia.

Atravesando prados y bosques de eucaliptos llegarás al río Catasol; desde allí, por un paisaje de postal, te dirigirás hacia Parabispo, y luego te internarás en un bosque de eucaliptos. Al pasar por Boente, visita la iglesia de Santiago. En esta etapa caminarás a ratos entre prados, como los que se extienden justo antes de la cuesta de Punta Brea.

Al llegar a Castañeda puedes haces un alto para conocer los hornos de cal, lugar donde los antiguos peregrinos dejaban la piedra que traían desde Triacastela, costumbre recogida en el Códice Calixtino: antiguamente los peregrinos recogían una piedra caliza en las faldas del monte y la llevaban, a lo largo de 80 km, hasta los hornos de Santa María de Castañeda, donde obtenían cal que sería destinada a las obras de la basílica del Apóstol.

El Camino remonta y continúa entre pistas vecinales hasta el río Iso; al cruzar el puente medieval estarás en  Ribadiso da Baixo, donde se encuentra el hospital de peregrinos de San Antón. Un poco más adelante habrás llegado a Arzúa.

En Arzúa, además de descansar de la jornada, podrás comprar o arreglar lo que necesites, hacer alguna gestión, en fin. Es uno de esos sitios que brinda al peregrino todos los servicios que pudiera requerir.

Etapa 6. Arzúa-O Pedrouzo (19 km)

Toma un tiempo para conocer Arzúa y caminar por sus calles enlozadas. Puedes visitar la capilla A Madalena, que data del siglo XIII y combina elementos románicos y góticos; hoy día es centro de exposiciones y museo. En la iglesia de Santiago de Melide están las famosas esculturas del apóstol en sus facetas de Peregrino y Matamoros. Prueba la miel y el famoso queso con Denominación de Origen Arzúa-Ulloa, productos muy valorados de esta localidad.

Al salir de Arzúa vas a emprender un largo descenso hasta el puente sobre el río Vello y luego un ascenso hasta As Barrosas. En este poblado está la capilla de San Lázaro.

Más prados, caballeiras, arboledas y campos de sembradío te acompañarán hasta llegar al río Brandeso, y de ahí hasta Pregontoño. Visita en esta aldea la pequeña ermita de San Paio, del siglo XVIII. El camino de nuevo empieza a ascender hasta A Peroxa. Entre eucaliptos, fincas de frutales y prados ganaderos bajarás hasta Taberna Vella; un poco después está Calzada, última población del Concello de Arzúa.

Pasarás por otras aldeas y en Salceda, unos metros a la derecha del Camino, está el homenaje a Guillermo Watt, peregrino fallecido en la ruta jacobea. Seguirás hasta Oxén, Ras y, poco antes de llegar a A Brea, se enlaza la ruta de Sarria con la que viene por el Camino del Norte desde O Pino.

Dejando atrás A Rabiña y O Empalme llegarás a Santa Irene, donde podrás visitar una ermita y una fuente Barroca. Caminando una vez más entre eucaliptos llegarás a A Rúa y un par de kilómetros más habrás alcanzado el punto culminante de la jornada, O Pedrouzo.

Etapa 7. O Pedrouzo-Santiago (21 Km)

Ya estarás muy cerca de Santiago, la plaza del Obradoiro y la Catedral, lo que hace muy especial esta última parte del trayecto.  Al salir del pueblo te internarás en un bosque hasta San Antón, y continuarás entre eucaliptos y carballos hasta Amenal. Por una pista asfaltada comenzarás el ascenso hasta Cimadevila.

Se trata de una cuesta de 1,5 km. Al llegar arriba verás un monolito esculpido con el bordón, la calabaza y la vieira: así se marca la entrada al municipio de Santiago. Toca entonces rodear el aeropuerto y cruzar por una carretera secundaria hasta San Paio.

De allí en adelante, toca el descenso hasta Lavacolla; al pasar por el arroyo estarás justo en el lugar donde los antiguos peregrinos se aseaban y se despojaban de sus sucias vestimentas, preparándose así para la visita al apóstol.

Llegarás luego al Monte do Gozo, otro lugar emblemático que anuncia la cercanía del destino final. En San Marcos, si te desvías un poco a la izquierda, conocerás el monumento al peregrino y el enorme albergue erigidos en el año jacobeo de 1993. Ya desde allí podrás ver la ciudad de Santiago y las torres de la catedral.

Ya es cuestión de un rato más para estar en la plaza do Obradoiro… Las calles de Santiago te irán guiando hasta ella, y una vez que estés en el centro mismo de la plaza  y te quites la mochila frente a la Catedral de Santiago de Compostela estarás viviendo la emoción de una experiencia inigualable que te acompañará por siempre.

 

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